La inclusión de nanopartículas en la biomasa, disminuye la acidez del medio en el que se encuentran las bacterias propiciando un ambiente óptimo para la producción de metano. Además, por su gran superficie de contacto, las nanopartículas generan un ecosistema ideal para los microorganismos que generan el metano y adicionan un micronutriente esencial para los microorganismos en condiciones anaeróbicas, potenciando la producción de metano.